Centro Habana y zona sur de la Habana Vieja

 

Hora de inicio sugerida: 9:30 a.m.

Hora aproximada de fin del recorrido: 6:00 p.m.                                                                                                             Navegue haciendo clik en los

Recorrido 3

 
 

Se inicia este recorrido en Prado y San Rafael, flanqueados por el Hotel Inglaterra y el Gran Teatro. Aquí comienza la calle San Rafael, que internándose en Centro Habana a sus cinco primeras cuadras se les conoce como Boulevard de San Rafael, tramo peatonal muy animado, con variados comercios. En los años 50, al igual que en la calle Galiano, aquí se localizaban muchas de las más importantes y novedosas tiendas por departamento de la ciudad.

Aún hay quienes recuerdan con nostalgia las elegantes vidrieras y las hermosas aceras de granito blanco y verde de San Rafael.

CUBA

memorial

Santo Cristo

dulcería Bianchini

restaurantes

Belén

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fotos

Regla

Recorrido 3

La Habana

La Habana Vieja Sur

2017

La Vajilla

Galiano

Parra

Santa Clara

Parque Fé del Valle

Iglesia ortodoxa rusa

José Martí

Partagás

Sarrá

casa

Alameda de Paula

Hoteles

Boulevard San Rafael

Saratoga

museos

Barrio Chino

espiritu santo

Teatro Martí

La Fuente de la India

Arquitectura

 

Centro de Arte HabanaSan Rafael esquina a Industria. En lo que fue la reconocida tienda J. Vallés, desde hace años funciona este centro de venta de obras de arte, artesanías, instrumentos musicales y otros variados artículos. En las tardes, en un café en su interior se producen descargas musicales y presentaciones de variada índole.

 

Fin de Siglo – con entradas por San Rafael, Águila y Galiano, fue junto al Encanto, La Época y Flogar, una de las más grandes y funcionales tiendas de La Habana, que tuvo su origen en el siglo XIX como “Bazar Fin de Siglo”. Con cinco plantas y moderno y utilitario diseño interior, funcionaba a plenitud a fines de la década de los 50. La edificación ha sufrido un gradual proceso de deterioro que la hace irreconocible para los que alguna vez la visitaron décadas atrás. En su única planta en activo, al nivel de la calle, existe un abigarrado y disfuncional mercadillo de artesanías, ropas, zapatos artesanales y de todo lo “divino y lo humano” que se pueda imaginar.

El Encanto a comienzos del siglo pasado, Flogar en los años 50 y La Época en la actualidad

 

 

El Parque Fe del Valle es unos de los espacios de La Habana en los que hay conexión WI Fi, el acceso es mediante tarjetas que se adquieren a los llamados puntos de ETECSA.

Parque Fe del ValleSan Rafael, San Miguel y Galiano. En este lugar se ubicaba la tienda El Encanto, de siete plantas y más de 60 departamentos de venta. En abril de 1961, un incendio provocado por un sabotaje terrorista contra el joven proceso revolucionario destruyó El Encanto, perdiendo la vida la trabajadora Fe del Valle Ramos.

 

Arribamos a la calle Galiano, que nace en el Malecón y se extiende hasta la calle Reina. Aunque oficialmente se denomina Avenida de Italia, por la fuerza de la costumbre todos le siguen llamando Galiano, nombre derivado de Martín Galiano, Ministro del Interior y Fortificaciones bajo el gobierno del Capitán General Miguel Tacón (siglo XIX).

Galiano, comercios y espacios abandonados o subutilizados, vendutas de todo tipo y un ir y venir constante de personas. El mimo empeño que ha hecho renacer a significativas zonas de La Habana Vieja, seguramente llegará a estas calles y degradadas edificaciones que esperan a que se les devuelva sus tiempos de gloria

 

Por Galiano caminamos entre edificaciones construidas principalmente en los años 20 a 60 del pasado siglo, hasta llegar a la calle Zanja. En el cruce de ambas, sugerimos detenerse en un sitio peculiar, la antigua tienda La Vajilla, que llamará poderosamente la atención porque funciona como “tienda comisionista” a la cual cualquier persona puede llevar a que exhiban muebles u objetos que desea vender. De tal suerte, allí se encuentran expuestos juegos de sala o comedor, camas, armarios, vitrinas, libreros, mesitas, mecedoras, lámparas y algunos objetos decorativos, todos de uso, de las más variadas épocas y estilos.

 

El viejo Barrio Chino de La Habana, que tiene sus orígenes en el siglo XIX, comenzaba a la altura de las calles Dragones y Amistad y se extendía por la calle Zanja más allá de Galiano. Es necesario advertir que hoy es un barrio chino “sin chinos”, por decirlo de alguna manera. Con suerte hallaremos a algunos pocos originarios de esa gran nación o a descendientes con rasgos faciales asiáticos. La mezcla e integración con la población local y la emigración han cambiado la fisonomía del barrio.

En la cuadra del llamado cuchillo de Zanja y en calles aledañas se han mantenido funcionando restaurantes de comida china gracias al apoyo ofrecido por instituciones de la ciudad a las varias asociaciones que agrupan a descendientes de la población china originaria asentada en esta zona de Centro Habana, la cual, según estimados, era de alrededor de 10 mil personas a comienzos del siglo XX.

 

El eje central del Barrio Chino fue la calle Zanja, aunque en Dragones se establecieron la mayor parte de las asociaciones. Los comercios, bodegas, fondas de comida, puestos de verduras y frutas y establecimientos de lavado de ropa proliferaron; también los habitantes del barrio tuvieron sus periódicos, cines y casinos.

Cerrando el “cuchillo de Zanja”, en el edificio del antiguo restaurante Pacífico, se ha establecido en octubre de 2015 la sede del Instituto Confucio, que venía funcionando desde 2009. Esta institución dispone de un programa de enseñanza del mandarín y cuenta con una de las bibliotecas más completas sobre la historia y cultura china.

 

Antigua Compañía Cubana de Teléfonos, 1927 – Águila 565 esquina a Dragones. Edificación de estilo ecléctico inspirada en la arquitectura de los rascacielos de ciudades como Nueva York y Chicago. Profusamente ornamentada en sus portadas y torres escalonadas. Es la sede se ETECSA, empresa cubana de telecomunicaciones.

 

En Amistad No. 510 y calle Reina (oficialmente Avenida Simón Bolívar), hallaremos la más importante residencia construida en el país en el siglo XIX, el Palacio de Aldama, 1844, propiedad del hacendado Domingo Aldama y Aréchaga. En realidad la edificación se dispuso para funcionar como dos residencias, la de Aldama y la de su yerno Domingo del Monte quien animaba famosas tertulias literarias.

 

Gran exponente del neoclasicismo cubano, el palacio, obra del arquitecto e ingeniero Manuel José Carrera, dispone de dos monumentales portadas, una hacia Amistad y otra hacia Reina, así como dos patios interiores, cada uno con fuente. En 1949 fue declarado Monumento Nacional.

En la actualidad es la sede del Instituto de Historia de Cuba.

En la cercana calle Industria No. 520 entre Dragones y Barcelona visitamos a la Fábrica de Tabacos Partagás, siglos XIX y XX. En la segunda mitad del siglo XIX se produjo un incremento significativo de las plantaciones y fábricas de tabaco, la mayoría de estas últimas se instalaron en zonas céntricas de La Habana. Este edificio fue parcialmente modificado y ampliado en el siglo XX.

 

En su fachada, sencilla y armoniosa, el año 1845 indica la fecha de fundación de la marca Partagás, establecida originalmente en otra dirección.

 

El Parque de la Fraternidad o Plaza de la Fraternidad Americana, otrora Campo de Marte – Calles Monte, Dragones, Prado y Amistad. Zona de extramuros en la Habana colonial, fue campo de ejercicios militares desde fines del siglo XVIII. El Capitán General Miguel Tacón (1834-1838) reformó este espacio de excepcional ubicación, instalando una reja en su perímetro y remodelando el interior.

 

Adquiere la conformación de parque en 1892, al conmemorarse el cuarto centenario del descubrimiento de América. Bajo la primera intervención estadounidense se le utiliza nuevamente como campo militar. En 1902, con el advenimiento de la República se embellece con fuentes y canteros y vías de tránsito a manera de avenidas.

El Parque de la Fraternidad es uno de los más animados de la ciudad. Sentarse en uno de sus bancos y ver pasar a tantos habaneros que por allí transitan, puede resultar una experiencia singular.

Con vistas a la VI Conferencia Panamericana, celebrada en La Habana en 1928, el urbanista francés Forestier proyectó un parque de recreo en esta zona. En el centro de una de las parcelas del parque se sembró el “Árbol de la Fraternidad Americana”, una ceiba trasplantada hacia ese lugar el 24 de Febrero de ese año, y que fue abonada con tierra de cada una de las repúblicas del continente participantes en la conferencia.

 

Hacia el borde este del Parque de la Fraternidad está emplazada La Fuente de la India Paseo del Prado y calle Monte. También conocida como La Noble Habana, fue inaugurada el 15 de febrero de 1837 bajo auspicios del Conde de Villanueva. Esculpida en mármol blanco por el italiano Giuseppe Gaggini, representa a una joven indígena a la que su creador le otorgó un perfil griego, motivo de acervas críticas. En las esquinas, cuatro delfines vierten agua a manera de surtidores.

 

A unos pasos de la fuente, el Hotel SaratogaPrado esquina a Dragones, es uno de los hoteles de cinco estrellas con que cuenta la ciudad. La edificación original (1880), de espíritu neoclásico, estuvo destinada a viviendas y almacenes. Fue convertida en el Hotel Saratoga hacia 1933. Su terraza adquirió fama por la presentación en ella de las mejores orquestas de la época, intérpretes de la ya mundialmente conocida música cubana. Otro tanto sucedía en los portales y anchas aceras hacia el Paseo del Prado, espacio conocido como los Aires Libres del Hotel Saratoga.

 

Teatro Martí, 1884 – Dragones 58 entre Zulueta y Prado. Inaugurado en 1884 como teatro Irijoa, fue un espacio tradicional del popular teatro bufo cubano. Su espléndido interior está conformado por columnas de hierro fundido, pisos de mármol, alfombras, cortinas y grandes espejos.

 

A fines 1900, en este teatro el General estadounidense Leonard Wood declaró establecida la Asamblea Constituyente que dotó al país de su Constitución como nueva República independiente, produciéndose los famosos debates sobre la aceptación o no de la llamada Enmienda Platt, impuesta finalmente al texto del cuerpo constitucional por los Estados Unidos, proporcionándose amplias prerrogativas de intervención.

 

Nos internaremos en la Habana Vieja a través la calle Brasil, conocida por todos por su viejo nombre: Teniente Rey. Estrecha y sombreada, esta calle une a la Plaza Vieja con la Plaza del Cristo. Debe su nombre a Félix del Rey, quien ocupaba el cargo de Teniente del Rey en 1781.

Teniente Rey y Zulueta: la vegetación cubre los andamios que sostienen la fachada de lo que fue el Gran Hotel.

Nos adentramos en una amplia zona de la Habana colonial a la que los trabajos de restauración solo han llegado a sitios puntuales. A pesar del visible deterioro de las edificaciones, este segmento del recorrido será de extraordinario interés por el alto valor patrimonial de muchos de los inmuebles que en él se hallan. También por ser un barrio popular, pleno de vida.

 

Casa de la Parra, Siglo XVII – Bernaza 202 esquina a Teniente Rey. En esta pequeña casa de techos a cuatro aguas y patio interior de reducidas dimensiones, funciona un restaurante de precios moderados, una opción entre los centros gastronómicos que más recientemente se vienen abriendo en Teniente Rey.

 

La Plaza del Cristo, 1640 – Teniente Rey, Bernaza y Villegas, debe su nombre a la aledaña iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje. En 1836 allí se estableció el Mercado del Cristo, demolido posteriormente.

La Plaza del Cristo en obras.

 

Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje, 1640 / 1755 – Villegas entre Lamparilla y Teniente Rey. De la edificación original conocida como Ermita del Humilladero, levantada por la Orden Franciscana, solo permanece en pie el recinto y la cubierta de la nave central. A mediados del siglo XVIII el templo fue reconstruido con dos torres octogonales haciendo parte de la fachada. En 1899 los padres Agustinos construyeron al fondo del templo conventos, residencia de los frailes, una escuela parroquial gratuita y el colegio privado de San Agustín.

La procesión anual que partiendo de la Catedral de La Habana rememora el Vía Crucis, recorre la calle Amargura y termina en la Iglesia del Cristo.

 

Convento e Iglesia de Santa Teresa de Jesús, siglo XVIII – Compostela 502 – 510, esquina a Teniente Rey. Le distinguen dos portadas, una de ellas de grandes proporciones que sobrepasa la altura de la nave de la iglesia. En la actualidad esta se conserva con el nombre de María Auxiliadora, pero la sección del convento ha sufrido grandes transformaciones como resultado de su empleo como viviendas.

 

Museo de la Farmacia (Droguería Sarrá) – Teniente Rey esquina a Compostela. Fundada en 1853 por los farmacéuticos catalanes Valentín Catalá y Pradell, José Sarrá y Catalá, José Sarrá y Valldejulí en asociación con el también boticario Antonio González López, la farmacia La Reunión llegó a considerarse la más importante de Cuba. Desde 1877, siendo ya José Sarrá y Valldejulí único socio, el establecimiento se embellece con amplios salones, estanterías y mostradores de maderas preciosas, vidrieras y cristales decorativos. Fue remodelada y reinaugurada en 1914 y restaurada íntegramente entre 1999 y 2004 por la Oficina del Historiador de La Habana para convertirla en Museo de la Farmacia.

 

Recorreremos la calle Cuba desde Teniente Rey hasta la Avenida del Puerto. Es una vía estrecha, que cumplía como tantas otras de La Habana la ordenanza real de que en climas cálidos las calles debían ser angostas para proteger a los transeúntes del ardiente sol. Se llamó antes calle de la Campana y de la Fundición, pero no se ha establecido definitivamente porqué terminó denominándose como la propia isla.

 

 

Estando en Teniente Rey y Cuba, un breve desvió hacia la izquierda nos llevará ante la Academia de Ciencias de Cuba  - Cuba No. 460, entre Teniente Rey y Amargura. La sede de la institución es una edificación vinculada por largos años al patrimonio científico cubano. Antiguo convento de los padres agustinos, en 1867 parte del inmueble fue entregado a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. En ella sentaron cátedra científicos y personalidades de la talla de Felipe Poey, Carlos J. Finlay y Francisco de Albear, entre otros. En 1881, en la sala de sesiones, Finlay presentó su trascendental descubrimiento de la transmisión de la fiebre amarilla a través del mosquito Aedes aegypti. En 1924 se firmó el convenio que dio origen a la Organización Panamericana de la Salud y en 1930 se recibió y agasajó al Albert Einstein, quien realizó una breve visita a La Habana. Las labores de restauración iniciadas en 2011 han permitido en 2015 la apertura de importantes secciones del edificio, conceptuado Monumento Nacional, entre ellas la biblioteca, el vestíbulo, el paraninfo o Salón de Actos y la emblemática Sala de Sesiones de la Academia.

En la Academia de Ciencias se conservan los restos de Don Tomás Romay y valiosos fondos documentales y bibliográficos, instrumentos y objetos personales de destacados hombres de ciencia.

 

Convento e Iglesia de Santa Clara de Asís, 1638 / siglo XVIII – Cuba 602 entre Sol y Luz. Fundado en 1644, fue el primer convento femenino de La Habana hasta su traslado en 1921 hacia otro barrio de la ciudad. El convento fue regido inicialmente por Sor Catalina de Mendoza, quien viajó desde Cartagena de Indias con otras cuatro monjas para inaugurarlo. Las jóvenes habaneras ingresaban por voluntad propia o paterna. La edificación disponía de dormitorio, refectorio, cocina, enfermería, huerto, iglesia y todo lo necesario para la vida de una comunidad de hasta unas cien religiosas más la servidumbre.

 

Tras el traslado de las religiosas y la venta a una inmobiliaria, el gobierno del presidente Alfredo Zayas amparó un fraudulento negocio con el convento, ante lo cual, el 18 de marzo de 1923 un grupo de jóvenes intelectuales protagonizaron la conocida Protesta de los Trece. En la década de 1940 allí se establecieron las dependencias de la Secretaría de Obras Públicas. Desde 1960 fue utilizado sucesivamente como sede de los ministerios de Recuperación de Valores del Estado y de Bienestar Social, almacén y talleres.

Desde 1982 en la edificación se instaló el Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología, posteriormente desaparecido. Hoy el viejo convento espera por el inicio de su restauración.

 

Desde 1773 fue la única iglesia de la ciudad con derecho a otorgar protección y asilo a los perseguidos por las autoridades.

La imagen de la Iglesia del Espíritu Santo que hoy apreciamos se corresponde más con el siglo XVIII que con el XVII.

Iglesia del Espíritu Santo, 1638 / siglo XVIII – Cuba esquina a Acosta. Se le considera como la iglesia en pie más antigua de La Habana. No obstante, aunque la original Ermita del Espíritu Santo fue construida hacia 1638, en el tiempo se acometieron sucesivas obras de reconstrucción y remodelación que le dotaron de la torre en 1707 y la bóveda del presbiterio en 1720. Hacia 1760, a la par de una amplia reconstrucción, se le añadió una nave lateral.

En 1936 fue descubierto en el templo el sepulcro del obispo Gerónimo Valdés y en 1953 se hallaron criptas funerarias.

 

Se sugiere abandonar temporalmente la calle Cuba y tomar Acosta para llegar hasta al Convento e Iglesia de Nuestra Señora de Belén /Arco de Belén, 1712 - 1720 – Compostela entre Luz y Acosta. La construcción del convento y la iglesia data de los años 1712 a 1720, con remodelaciones posteriores. El “Arco de Belén” sobre la calle Acosta es de 1775. Es el conjunto religioso de mayor extensión en la zona histórica. Destaca en la iglesia su fachada de expresión barroca y en el convento los seis patios claustrales. Tras años de ocupación por parte del Segundo Cabo y un batallón de infantería, en 1854 abrió sus puertas el Colegio de Belén, a cargo de la Orden Jesuita, hasta su traslado hacia el barrio de Marianao en 1925. El inmueble ha sido utilizado posteriormente como oficinas estatales y, en la actualidad, pertenece a la Oficina de Asuntos Humanitarios de la Oficina del Historiador de La Habana.

El peculiar arco sobre la calle fue construido por Pedro de Medina, con el objetivo de comunicar el convento con las edificaciones aledañas.

 

Para regresar a la calle Cuba seguimos por Compostela hasta Merced y allí hacemos izquierda hasta el Convento e Iglesia de la Merced, 1755 / siglo XIX – Cuba entre Merced y Paula. El templo que ha llegado hasta nuestros días, después de sucesivas remodelaciones de la edificación original, fue inaugurado el 31 de enero de 1867. Posee tres naves separadas entre sí por grandes arcadas de medio punto profusamente decoradas y dos capillas. Atrae especialmente por su decoración interior con pinturas murales realizadas por artistas cubanos de reconocido prestigio como Chartrand, Melero y Petit. Un patio de gran belleza enlaza la iglesia con el convento.

Cada 24 de septiembre, Día de la Merced, se llena de fieles católicos y de devotos de Obatalá, orisha de la religión Yorubá identificada con la virgen, hecho exponente del complejo proceso de sincretismo religioso ocurrido en Cuba.

Venta de artículos religiosos en la calle Merced, casi todos relacionados con la religión Yorubá.

Casa en la calle Cuba, en la cual la sala sirve como parqueo de motocicletas.

 

Ya en la Avenida del Puerto, como resumen los habaneros al referirse a la vía que recorre el borde oeste de la bahía, entramos en los Almacenes San José, 1847 a 1887 - Calle Desamparados. Cómodo muelle en el cual podían atracar las embarcaciones y ahorrarse de esta manera los gastos de la carga y descarga con  lanchas. En su construcción se utilizaron tres mil toneladas de piezas de hierro, fundidas en Bélgica, en los talleres de Cockeril.

 

El amplio interior de los almacenes permitía el cuidado y la clasificación de los productos allí descargados. En estos depósitos se guardaban azúcar en cajas, aguardiente en pipas, arroz en toneles y sacos, café, cera, ladrillos, máquinas de vapor para ingenios, pacas de algodón, tabaco en rama y muchos otros productos.

La Oficina del Historiador de La Habana habilitó los Almacenes San José como gran mercado de venta de artesanías y pinturas. Cientos de artistas exponen y ofrecen sus obras elaboradas en madera, cerámica, piel, fibras, metal, piedras semipreciosas y todo material transformable en objetos decorativos y utilitarios.

 

El vecino Almacén del Tabaco y la Madera siglo XX – Calle Desamparados, posee una estructura metálica de doble nave. Fue restaurado y convertido en una moderna cervecería donde el público puede observar el proceso de fabricación de la cerveza, antes de degustarla acompañada de tapas.

 

La Iglesia de San Francisco de Paula es la sede de Ars Longa, reconocido conjunto de música antigua. En su repertorio se destaca la música del período virreinal en América y la música colonial de Cuba.

Frente a estos viejos almacenes, obligando a la avenida a bordearla, la Iglesia de San Francisco de Paula, 1745 – Paula 9, es hoy una pequeña y acogedora sala de conciertos. En 1664 existió aquí un hospital para mujeres y una ermita, destruidos por un huracán en 1730. Reconstruidos posteriormente con similar expresión barroca, en 1946 se demolió el hospital y parte de la iglesia. La porción conservada cuenta con una cúpula de base octogonal y una fachada de tres secciones rematada por una espadaña enmarcada en motivo barroco.

 

Alameda de Paula, 1772 – 1776 – Avenida del Puerto desde Paula hasta Acosta. El más antiguo de los paseos de La Habana, cuya construcción fue ordenada por el Capitán General Felipe Fondesviela, marqués de La Torre. En la segunda década del siglo XIX el paseo era quizás el sitio más concurrido de la ciudad, donde se ofrecían retretas y los jóvenes podían encontrase y cortejar. En su centro se erige la columna de O'Donell, adornada con símbolos de la Corona española.

 

Iglesia Ortodoxa Rusa, 2008 - Avenida del Puerto esquina a Santa Clara. La catedral ortodoxa Nuestra Señora de Kazán fue construida entre 2006 y 2008. La consagración de este templo ortodoxo ruso estuvo a cargo del Metropolita Kiril de Smolensk y Kaliningrado, posteriormente Patriarca de Moscú.

 

Su diseño tiene las firmas del arquitecto ruso Rostislav Vorontsov y su colega cubano Jaime Rodríguez. La iglesia de estilo bizantino tiene seis vistosas cúpulas, dos laminadas en oro y cuatro en bronce, las cuales están coronadas por cuatro cruces de oro sólido. El iconostasio o altar interior de oro fue construido en el monasterio de la Trinidad y San Sergio en Rusia por maestros pintores y escultores.

Venta de golosinas junto a la Catedral Ortodoxa Rusa.

 

Bar restaurante Dos Hermanos (32),  Avenida del Puerto esquina a Sol. De atmósfera marinera, tuvo ilustres clientes como Federico García Lorca, Marlon Brando y Errol Flynn. El Bar Dos Hermanos está abierto las 24 horas.

 

Casa del Conde de la Mortera, 1780 – San Pedro 262 (Avenida del Puerto esquina a Sol). Mansión colonial del siglo XVIII. Fue comprada y transformada en 1892 por Ramón de Herrera, español que ostentaba el título de Tercer Conde de la Mortera, para instalar las oficinas de su compañía naviera.

 

En la actualidad es el Museo del Ron. Su principal atractivo consiste en la explicación que reciben los visitantes sobre la trayectoria histórica del ron cubano Havana Club, surgido en 1878 y considerado uno de los mejores del mundo.

 

El recorrido por el Museo del Ron comienza en el taller donde se arman los barriles de roble blanco, incluye una explicación que va desde la siembra de la caña de azúcar hasta el añejamiento de la bebida, la historia del trapiche, las fábricas, el tren de vapor y los procesos de fermentación, destilación y filtración.

 

Nuevo embarcadero de las Lanchas de Regla

Avenida del Puerto y Calle Luz

 

Las tradicionales lanchitas de Regla, unen el Emboque de Luz, en la Avenida del Puerto, con el “ultramarino pueblo de Regla”. La vieja edificación del embarcadero, de estructura metálica, ha sido rescatada y modernizada. Cuenta con dos plantas, una, al nivel de la calle, funciona como muelle, la otra, a la que se accede por escaleras, sirve de cafetería y mirador. La instalación cuenta con baños, teléfonos públicos y cajeros automáticos.

 

 

Del otro lado de la bahía, el ultramarino pueblo de Regla. Las lanchas de pasajeros van y vienen durante todo el día.

 

En el nuevo embarcadero se concluye este recorrido que abarcó áreas de Centro Habana y el sector sur de La Habana Vieja. Si se han adelantado y queda algún tiempo y energía, les invito a cruzar la bahía y recorrer brevemente el ultramarino pueblo de Regla que aunque absorbido por el crecimiento de la ciudad mantiene su imagen y personalidad de antaño. Para esta última aventura debe llegar al cercano Embarcadero de la lancha de Regla.

El nombre autóctono del caserío era Guaicanamar, cuyo significado sería "frente al mar", según algunos investigadores. Más tarde se bautizó como Nuestra Señora de Regla y se construyó una Ermita a la Virgen en terrenos donados en 1687 por el Marqués de la Real Proclamación, en torno a los cuales se asentó paulatinamente la población. La actual iglesia se edificó entre 1811  y 1818; su fachada es un temprano exponente del neoclasicismo arquitectónico en Cuba.

 

La imagen de la Virgen de Regla que en el santuario se venera, virgen negra, fue traída de España en 1696 por Don Pedro de Aranda. Estamos ante otro exponente del sincretismo religioso en Cuba, a la virgen se le identifica con Yemayá, la dueña del mar del panteón Yorubá. El 14 de diciembre de 1708 la Virgen fue proclamada Patrona de la Bahía de La Habana.

Creado por
Lic. Angel Pérez y Arq. Antonio Cuan

Septiembre 2015

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